Alberga un total de más de 80 especies y más de un millar de aves.
Es destacable y supone un gran aliciente el contemplar los llamativos flamencos que excepcionalmente se concentran en esta laguna, cuando en el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel no se habían advertido desde hace tiempo.

Esta laguna en la actualidad se mantiene con agua durante todo el año gracias al aporte de agua de la depuradora de Daimiel. Pese a ello el estado del agua es más que aceptable, aunque es cierto que en verano el olor es un poco molesto para los más sibaritas
Se trata sin duda de un paraje excepcional para todos aquellos que aman y disfrutan con la ornitología